martes, 19 de julio de 2011

Mi familia en canciones - Bodas de plata


"Vamos a andar en verso y vida tintos levantando el recinto del pan y la verdad..."

Con este verso de Silvio Rodríguez comienza la historia. Con este verso comienza una promesa.

Hace 25 años se escuchaba esta canción donde Martín y Gaby, ante Dios, se comprometieron a andar juntos por la vida con la incertidumbre de lo venidero. Hace 25 años, mis papás decidieron que no necesitaban más certidumbre que su mutua compañía.

"Vamos a andar...sumando a los demás..."

...y entonces Mariana. Y Silvio Rodríguez sigue musicalizando nuestra historia

"Y Mariana quiere ser canción..."

Al poco tiempo llegué yo, sumándome a los demás y, como siempre ha sido mi queja con el mundo musical, yo no tengo canción. Pero no importa, porque una vez que fuimos cuatro López González, cosa que duró un buen rato, varias canciones musicalizan mi infancia. Pienso en mi infancia y me vienen a la cabeza muchos versos que cantamos los cuatro en nuestra vida cotidiana: los fines de semana en el desayuno, las comidas entre semana, viajes en carretera...

Contribuyen a musicalizar nuestra historia (Nótese que mis papás eran todos unos bohemios en su juventud):

Victor Manuel: "Dejo sangre en el papel, y todo lo que escribo al día siguiente rompería, si no fuera porque creo en ti...soy un corazón tendido al sol"
Serrat: "Golpe a golpe, verso a verso"
Pedro Guerra: "Contamíname, mézclate conmigo, que bajo mi rama tendrás abrigo"

 Y, claro, una vez que Mariana y yo fuimos encontrando nuestros gustos musicales, logramos monopolizar el estéreo, de ahí que estas canciones formen parte de la historia familiar.

"Cuando dejas tus zapatos pegaditos a los míos, no sé bien, no entiendo bien si estoy construyéndote un futuro o curándome un pasado pero sé que este cuento no acabó"

Con los versos de Filio, varios años después, para recordarle a Martín y Gaby que la vida no está escrita, llegó Daniela. Con Daniela, llegó una pequeña chispa que no deja de alegrar la vida de la familia con su inocencia y sorprendente madurez. No cabe duda que Dios tiene gratas sorpresas guardadas bajo la manga.

"Daniela por dentro está llena de puertas, unas cerradas y otras abiertas. Daniela por dentro está llena de puertas, a veces sales y a veces entras". (Pedro Guerra)

Una vez con Daniela en la familia, la música ha ido variando, creciendo junto con nosotros. Hemos pasado por varias etapas, desde "Andar conmigo" de Julieta Venegas (uno de los traumas de Daniela de pequeña) hasta el tema de F.r.i.e.n.d.s. Creo que ya no tenemos temas familiares, cada quien ha ido tomando su rumbo, encontrando sus canciones, trazando y buscando. Poco a poco vamos completando el soundtrack y cada vez más, cada quién aporta su propia música. Vamos creciendo, creciendo en familia.

"Vamos a andar para llegar a la vida".

miércoles, 4 de mayo de 2011

Despertar: Acciones pacíficas

Es tan fácil dejar que las preocupaciones y pendientes inmediatos nos ocupen. El tiempo es poco, y corre muy rápido pero, como siempre he dicho, nunca nos va a sobrar tiempo; si algo nos interesa, nos tenemos que hacer el tiempo para ello. Por eso hoy, miércoles en vísperas de finales, 11:26 pm, escribo. Escribo teniendo mil cosas en la cabeza, una presentación por terminar, una amiga intensa que vendrá por mi mañana 6 am para irnos al gimnasio, pero no importa. Yo escribo. Escribo después de recibir un correo electrónico de mis papás que me llenó de sentimientos encontrados. Se trata de una invitación a sus familiares y amigos cercanos a dejar de quejarnos, y actuar. En este correo mis papás, entre varias invitaciones a marchas por la paz y a una acción poética que yo los invité a participar (http://treintaycincomil.wordpress.com/2011/04/19/accion-sobre-vacio/, envían un dibujo que hizo mi hermana para el periódico de la Ibero, aclamando Paz. Resulta que van a imprimir el dibujo en calcomanías de todos tamaños para pegar en todo tipo de lugares (coches, carpetas, puertas), para unirnos en la demanda de Paz.

Como decía, el correo de mis papás me generó sentimientos encontrados. Por un lado, me emocioné. Me emocioné por ver que estamos empezando a hacer cosas como familia, como comunidad cercana, buscar unirnos y ya no solo comentar en las sobremesas lo triste de la situación. Por otro lado, me abrió los ojos porque la acción poética (Acción sobre vacío) que yo misma había promovido, es este fin de semana, mismo en el que tengo que estudiar para el final más temido de mi existencia. Por eso mismo, he de confesar, me había dicho a mi misma. "Ni modo, participaré en otra cosa cuando se pueda", aún cuando lo único que hay que hacer es comprar un timbre y poner un sobre en el correo. ¿Realmente me quitaría tanto tiempo? Ese correo me despertó. Tengo que dejar de decir "hay que hacer algo" y ser la primera que promueve y no hace. Tengo que darme una hora de mi tiempo este fin para ir a comprar un timbre y poner un sobre en el correo. Tengo que responder este llamado de mi familia y de mi círculo cercano y unirme en estas acciones pacíficas. Tengo que hacer que deje de ser tan fácil para mi hacer estas cosas a un lado porque "ahora no tengo tiempo". Como decía en un inicio, nunca nos va a sobrar tiempo, pero hay que encontrarlo, les aseguro que ahí está. 

Estoy consciente, estamos conscientes, de que esto es un primer paso. Consciente(s) de que si uno se queja también tiene que proponer alternativas, de que la situación es compleja, de que la solución no es "dejar ser" al narcotráfico y al crimen organizado. Sin embargo, como ya dije, es una invitación a despertar. Acciones pacíficas de protesta, es un buen primer paso, creo yo. Hay que sumar fuerzas, reconocer e identificarnos con otros que estamos igual de preocupados por la situación de nuestro México. Reconocer, como ciudadanía, que violencia solo lleva a más violencia, que mientras no haya claras oportunidades educativas, económicas y laborales para TODOS el crimen organizado seguirá siendo una solución tentadora para muchos. Aclamar paz no como reclamo al gobierno (o no solamente), sino como reclamo a nosotros mismos por haber estado callados tanto tiempo. 



Despertemos, pues.



viernes, 8 de abril de 2011

Y entonces la vida...


París, mi carrera, mis amigos…y la deglución
Mariana, Miguel, el diseño….y los doctores
Daniela, su inocencia, su adultez…y los estudios
La vida…y ahora todo esto….¿o es al revés?
Todo va bien…y entonces la vida…

No sé si es la primavera...

“I really don’t think it gets any better than this” – The Cure

Recientemente me he descubierto sonriente, agradecida, entusiasmada, alegre…quizás sea la primavera.  Todos los días que me levanto, estoy convencida de que estoy viviendo una de las etapas más padres y enriquecedoras de mi vida. Increíblemente, tuvieron que pasar casi dos años de venirme a vivir al DF para poder decir completamente convencida: de aquí soy. Por uno u otro motivo, este semestre he ido realmente poco a Puebla, sin embargo estoy muy feliz. Cuando voy, voy con todas las ganas y la disposición de estar con mi familia y amigos de allá. Cuando me quedo, sea por exámenes, sea por otros planes, me quedo convencida de que aquí tengo que estar.

Cada momento de convivencia con mis amigos ñoños itamitas es una bendición. Compartir con gente con intereses y mentalidades tan distintas,  y a la vez tan iguales, realmente enriquece. Darte cuenta de que esas personas, aunque quizás no sean (y quizás los amigos de la universidad nunca lo son) tan cercanos –me refiero a andar como uña y mugre para todos lados-- como los amigos de la prepa, te aprecian sinceramente y están dispuestos a apoyarte y acompañarte realmente no tiene comparación. Me he dado cuenta que los amigos en esta etapa ayudan a crecer en una forma muy distinta pero igualmente disfrutable que en la prepa. En la prepa hay un crecimiento parejo, acompasado, por lo que se comparten experiencias “más iguales”. Además de que hay más tiempo de convivencia meramente de diversión: salidas, fiestas, viajes. Una vez formadas esas amistades, gente que creció contigo, se forma una especie de familia extendida. Vuelves a ver a esas personas, cada quien tiene su rumbo, pero creciste con esa persona, la cercanía ya no se pierde. 

Al llegar a la universidad, cada quién está buscando su rumbo, literalmente construyendo lo que va a ser su vida. A pesar de estudiar la misma carrera, el plan de vida de cada uno es completamente distinto. Empieza a despertar en cada uno una vocación distinta. Crecemos juntos pero ahora sí hacia rumbos distintos.  Esas amistades se vuelven entonces un acompañamiento: mismas clases, a veces mismas conferencias o grupos, pero caminos diferentes. Te enriqueces en esa diversidad. Conoces al otro ya perfilado hacia lo que quiere que sea su vida, respetas eso, entiendes eso y aprendes de eso. Precisamente por esa divergencia (o tal vez porque nos explotan en el ITAM, o tal vez ambas), ya no se puede coincidir tanto, cada quien toma su rumbo. Sin embargo, en ocasiones nos cruzamos, y cada ocasión de esas es una experiencia de vida.

Ando muy entusiasmada, no sé si es la primavera…

viernes, 31 de diciembre de 2010

Bienvenido 2011

El 2010 termina en pocas horas. La mesa en mi casa está puesta, mi mamá y mi hermana se están arreglando para la cena, las uvas listas…huele a 2011.

Para mi, el año que termina estuvo lleno de las peores (aunque LA peor se quedó en el 2009) y de las mejores experiencias de mi vida. Hubo grandes retos y grandes cambios. Pero en los últimos meses, todas las piezas fueron tomando su lugar y, por consiguiente, yo fui encontrando mi lugar. Mi lugar en mi familia, mi lugar en el DF, mi lugar en Puebla…
Hoy, a unas horas de concluir el 2010, me atrevo a decir que este ha sido el mejor año que he vivido hasta ahora. Y considero que esta búsqueda y encuentro conmigo y los papeles que me corresponden ahora sin duda han hecho que valgan la pena la crisis y las confusiones existenciales que viví la primera parte del año. Por supuesto, sin esas confusiones que hicieron que me diera cuenta que tal vez no sabía realmente cual era mi lugar, no me hubiera dispuesto a buscarlo.

Con todo esto trato de encontrar una manera no tan cursi (aunque, como siempre, mis intentos de escribir reflexiones no tan cursis terminan pareciéndome muy cursis) o no tan trillada de desearles un buen 2011. No deseo que “se cumplan” todos sus deseos, porque el año 2011 puede traer consigo muchas cosas: oportunidades, experiencias, aciertos y errores, pero les aseguro que el año 2011 no trae consigo una lámpara mágica. Lo que sí deseo, es que esos aciertos y errores, y esas oportunidades tomadas o rechazadas (que en cualquier caso son muy buenas experiencias), les sirvan como cimientos para ir construyendo sus aspiraciones.

Al término de este año que personalmente fue tan edificante pero que, dada la situación de México, no puedo dejar de considerarlo un tanto desesperanzador y decepcionante, me dieron ganas de compartirles esto dentro de la felicitación por el año que se avecina. Sé que no es la intención en muchos casos, pero el hecho de desear que “se cumplan” todos los deseos de los demás me parece un reflejo de nuestro problema como sociedad. La creencia de que el gobierno, o nuestros papás, o cualquier persona ajena allane el terreno para que pasemos sin dificultades ni tropiezos y lleguemos directo a donde nos dirigíamos.  La verdad es que todo lo que va a tener de bueno y de malo el 2011 lo haremos nosotros y habrá que irlo armando poco a poco y no olviden que tanto lo bueno como lo malo edifican. Así que, con todo el aprecio y cariño que les tengo, les deseo que todo lo que suceda en el año que está por llegar sea una herramienta más para que construyan lo que tienen en mente. Pero también tengo una gran esperanza de que a la vez, todo eso que construyamos como logro personal vaya sirviendo de cimiento para la construcción de un mejor país.

Sin más que decirles, les deseo un muy buen año nuevo y les mando un fuerte abrazo a todos.

jueves, 21 de octubre de 2010

Pensamientos, parte 2...

Con el alma regocijante. S e está inflando la BURBUJA con mayúsculas: pasión, alegría, energía, sensación, enamoramiento, ilusión. No es que la burbuja con minúsculas se esté haciendo pequeña. Pero creo que ya entendí…o ya voy entendiendo. No es que la tenga que reventar…no es que esté fuera de lugar. Hay espacio para las dos burbujas y de repente se va a inflar la otra. Creo que no se trata de saber qué hacer con ella, dónde acomodarla, sino dejarla flotar; inflarse y desinflarse cuando se necesite. Ahí va a estar. No es deshacerme de ella. Es darme cuenta que ahí va a estar. Aprender a vivir con ella, pero disfrutar de las mayúsculas aunque se interpongan las minúsculas. 

miércoles, 21 de julio de 2010

Pensamientos...

Dolor. Frustración. ALEGRÍA. Dolor. REGOCIJO. Nostalgia. EMOCIÓN. Dolor. INCERTIDUMBRE. CERTIDUMBRE. AMOR. Impaciencia. PACIENCIA…Dolor.

Si  es posible estar en el mejor y el peor momento de tu vida al mismo tiempo, ahí estoy yo. Al igual que esas palabras del inicio, mi incomparable éxtasis ante la vida, esa emoción de ver las puertas al mundo abiertas de par en par, se encuentra encerrado en una burbuja de dolor y frustración…llamémosle burbuja con minúsculas, como aquellas palabras. O tal vez mi dolor y frustración están encerrados en una burbuja de alegría y regocijo: BURBUJA con mayúsculas, y por eso no han podido salir completamente. Yo también estoy perdida entre las dos. Tal vez es a ratos una y a ratos otra.

De algún modo, mi naturaleza me impide, en cualquier circunstancia, ser pesimista. Es una suerte de imposibilidad biológica y/o psicológica. Creo que por eso estoy tan perdida entre mis sentimientos.  A veces me esfuerzo en que gane mi lado pesimista pero me encuentro con que a los cinco minutos estoy sonriendo de nuevo, por algún comentario, imagen mental, o simplemente porque sí. Eso es bueno. Al parecer he establecido ya que entonces gana mi éxtasis ante la vida. Pero… ¿qué hacer con lo otro? ¿Habrá alguna salida de emergencia para todos esos sentimientos que no pertenecen a “mi lado amable”? No es que crea que no deban existir. Cada quien tiene su propia maraña en la cabeza. Pero no sé qué hacer con ellos…no sé cómo dejar de sentir que están simplemente atrapados…flotando sin rumbo por en medio de todo lo demás. Supongo que aún en medio de la BURBUJA con mayúsculas hay un lugar al que pertenece la burbuja con minúsculas. Apenas decidí buscarlo. Aún no lo encuentro. Quiero encontrarlo.